Qué hacer con lo que nadie eligió de la lista de bodas

Qué hacer con lo que nadie eligió de la lista de bodas

La boda pasó, las fotos ya están en el grupo de la familia y las tarjetas de agradecimiento, enviadas. Y en la lista de bodas siguen ahí la freidora de aire, el juego de copas y la manta de lana que nadie eligió. Pasa en casi todas las listas. Lo que no conviene es dejarlas olvidadas en la cuenta hasta que el enlace caduque.

Lo que necesitabas de verdad, cómpralo tú

Si algo entró en la lista porque hacía falta, sigue haciendo falta. Una KitchenAid o un juego de sartenes decente no pierde utilidad porque ningún invitado lo eligió. Cómpralo con el dinero de los sobres, que para eso está.

Si la lista era de una tienda, pregunta antes de pagar el precio completo: varias cadenas aplican un descuento sobre lo que quedó sin regalar durante un tiempo después de la boda. Y si es un artículo de una marca concreta, mira si cae en las rebajas de enero o de julio antes de comprarlo a precio de mayo.

Lo caro puede esperar a la siguiente ocasión

Las cosas de 300 euros que daba un poco de apuro pedirle a un invitado tienen una segunda oportunidad seis meses después. El primer aniversario, un cumpleaños o la Navidad son momentos razonables para volver a sacarlas. Puedes crear una lista de deseos de Navidad o crear una lista de deseos de cumpleaños y pasar allí lo que se quedó sin reservar. Un robot de cocina funciona mucho mejor como regalo de los padres y los hermanos juntos en Reyes que como regalo suelto de boda, porque en Navidad la familia ya está acostumbrada a poner dinero en común.

Si se mudan, la lista de estreno ya está medio hecha

Muchas parejas cambian de casa el año siguiente a la boda. Lo que quedó en la lista de bodas (toallas, una lámpara de pie, una vajilla de diario) es exactamente lo que la gente pregunta si puede llevar a la inauguración. Tenerlo ya escrito ahorra el "cualquier cosa nos sirve" que acaba en tres juegos de posavasos.

El primer aniversario tiene la misma lógica. Los padres y los hermanos quieren regalar algo para la casa y no saben qué. La ropa de cama buena o la cubertería que nadie eligió en la boda les da una respuesta clara.

Algunas cosas sirven cuando llegan los hijos

Hay artículos de boda con una vida más larga de lo que parece. La vajilla de doce servicios, las toallas grandes y una olla de las de hacer caldo para diez se vuelven útiles de repente con un bebé en casa y una familia que viene a verlo cada domingo. Cuando llegue el momento de crear una lista de nacimiento, revisa la de bodas antes; suele haber dos o tres cosas que pasan directamente.

Regala o coordina lo que ya no encaja

No todo tiene que quedarse en su casa. Un juego extra de marcos es justo lo que le falta a un amigo recién mudado, y el set de cuchillos que les pareció excesivo puede ser el regalo de cumpleaños de un hermano que se va a estudiar fuera. Mira también si alguien cercano tiene lo mismo en su lista: comprar dos unidades a la vez a veces sale mejor, y al menos evita que uno reciba lo que no quería.

Borra lo que ya no los representa

Sean honestos con lo que quedó. Si el set de fondue les entusiasmaba en enero y en septiembre ya no, fuera. Si en la casa no hay espacio para la fuente de servir de 50 cm, fuera. Los gustos cambian en los meses de preparativos, y una lista con cosas que ya no quieren solo produce regalos que no usarán.

Lo que quede después de esa limpieza es la base de su siguiente lista. Pueden crear una lista de deseos nueva con esos artículos y tenerla preparada para el cumpleaños o la inauguración que venga primero.