Cómo organizar un amigo secreto en el colegio

Cómo organizar un amigo secreto en el colegio

Un amigo secreto en clase falla siempre por los mismos sitios: un niño trae un regalo de 25 euros y otro uno de 3, dos compañeros se sacan entre sí porque alguien repitió el sorteo, y el que no celebra la Navidad se queda mirando. Ninguna de esas tres cosas es inevitable. Con un poco de estructura, el intercambio enseña a los niños a pensar en otro y a los adultos les cuesta una tarde.

Primero el presupuesto, después todo lo demás

Entre 5 y 8 euros funciona bien en primaria, y entre 10 y 15 en secundaria. Es poco a propósito. Con 8 euros se compra un libro de bolsillo, un juego de cartas o un estuche, y ninguna familia se queda fuera por dinero. Subir el límite solo hace que el amigo secreto se parezca a una competición.

Manda a las familias una nota de media página con el presupuesto, las tres fechas (sorteo, lista de deseos, entrega) y lo que no se puede regalar. Nada de comida hecha en casa, por las alergias, y nada de aparatos electrónicos. Orienta hacia libros, papelería, juegos pequeños y material de manualidades. La participación es voluntaria, y conviene tener pensado un detalle pagado por la clase para quien no participe y aun así esté el día de la entrega.

Sortear sin papelitos

El sorteo con papelitos en clase tiene dos problemas: alguien se saca a sí mismo y hay que repetir, y con 25 niños siempre se pierde un papel. Es más limpio sortear los nombres online: escribes los nombres y los correos de las familias, fijas el presupuesto y cada casa recibe por correo a quién le toca. Los niños no ven la lista completa y la sorpresa aguanta hasta diciembre.

Si hay hermanos en la misma clase, avisa a las familias de que pueden tocarse entre ellos; suele ser más divertido que un problema.

La lista de deseos arregla el "no conozco a ese niño"

Lo más difícil de un amigo secreto escolar es comprarle algo a un compañero con el que tu hijo no juega nunca. Pide a las familias que ayuden a su hijo a crear una lista de deseos con tres o cuatro cosas dentro del presupuesto. Quien regala elige, y lo que llega se usa.

La lista tiene que ser corta y de colegio: el siguiente libro de Diario de Greg o de Los Futbolísimos, un cuaderno de calcomanías, un juego de cartas tipo Uno o Dobble, marcadores de punta fina. Mejor sin coleccionables de moda: las cartas de Pokémon de 6 euros duran una semana de intercambios en el patio y se acaban en una pelea.

Hay familias que no celebran la Navidad y familias sin dinero para ella

Llama al evento "intercambio de invierno" o "regalo de la amistad" y deja la Navidad fuera del título. Cuesta lo mismo y no deja a nadie mirando desde la silla.

Para el dinero, pide a la asociación de padres que cubra de forma anónima los regalos de las familias que lo necesiten, o crea un pequeño fondo de clase con un euro por familia. Lo que importa es que cada niño que participa da un regalo y recibe otro, y que nadie sepa por qué el suyo lo pagó la asociación de padres.

La entrega merece una hora entera

No la metas en los últimos diez minutos del viernes. Deja que cada niño adivine quién le ha regalado antes de decirlo, o pide a las familias que peguen una pista en el paquete. Un poco de música, unos jugos si el colegio lo permite, y fotos con permiso de los padres para mandarlas después al grupo.

Ten un rincón tranquilo para el niño al que la atención se le hace grande. Siempre hay uno, y no pasa nada.

Si eres la tutora o la madre a la que le ha tocado organizarlo, puedes organizar el amigo secreto online: el sorteo se envía por correo a cada familia con el presupuesto, y las listas de deseos de los niños quedan en el mismo sitio.