Regalos de Sinterklaas para un bebé que se usan de verdad
Qué pedir en la lista de nacimiento para Sinterklaas: tallas, textiles que se gastan, saco de dormir de invierno y los regalos que sobran.
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El primer Sinterklaas de un bebé llena la sala de paquetes. Una parte se usa a diario hasta gastarse; otra parte se desenvuelve, se fotografía y acaba en un cajón. Si la lista la haces tú, puedes decidir en qué grupo cae cada cosa antes de que lo decidan los demás.
Lo que se acaba siempre
Muselinas, sábanas de cuna y gasas para las regurgitaciones. Se lavan casi cada día y a los tres meses ya están deslucidas, así que un paquete más nunca sobra. Las muselinas grandes, de 120 por 120 cm, sirven además de manta ligera y de toldo para el cochecito.
Con la ropa, anota tallas 68 y 74 (de 6 a 12 meses) en vez de 50 o 56. La ropa de recién nacido se queda pequeña en cuestión de semanas y muchos bebés nacen ya con la 56 puesta. Si la fecha prevista cae en primavera, pide bodies de manga corta; si cae en otoño, pijamas enteros de algodón grueso.
Para el baño, con un jabón sin perfume, una toalla con capucha y una alfombrilla antideslizante tienes el tema cubierto. En la alimentación, los biberones (si van a dar fórmula) o los discos de lactancia (si van a dar el pecho) son de esas cosas que nadie piensa en regalar y que se gastan igual. Mejor en cajas grandes, porque los discos desechables en paquetes pequeños salen caros.
Juguetes que hacen algo más que sonar
Un bebé de pocos meses necesita poco. Un sonajero con texturas distintas, tarjetas de contraste en blanco y negro para las primeras semanas y dos o tres libros de cartón bastan hasta bien entrado el invierno. Los mordedores de caucho natural y los bloques de tela llegan un poco más tarde y aguantan hasta pasado el primer año. Un álbum de recuerdos para anotar los primeros hitos gusta a casi todos los padres, aunque muchos se quedan en la página cuatro.
Abrigo para el invierno
Sinterklaas llega el 6 de diciembre en Bélgica y el 5 en los Países Bajos, en pleno frío, y eso decide buena parte de la lista. Un saco de dormir de invierno con TOG 2,5 es lo más útil que se puede poner en la lista en esta época: el bebé no se destapa por la noche y cuesta entre 40 y 70 euros según la marca. Añade dos pijamas enteros de felpa, una manta de punto para el cochecito y un saco térmico para el moisés o la silla de auto.
Una luz nocturna cálida y regulable hace las tomas de madrugada mucho más llevaderas. El humidificador, mejor dejarlo fuera. Hay que limpiarlo cada dos días y en la mayoría de las casas no hace falta.
Los padres también cuentan. Un cojín de lactancia grande (el clásico en forma de U, no la versión de viaje) y una manta buena para el sofá son regalos que aguantan todo el invierno.
Cómo armar la lista
Mezcla precios. Calcetines, chupetes y un paquete de muselinas para las tías y los compañeros de trabajo; el cochecito o la silla de auto para los abuelos, o para varias personas que se juntan para pagarlo. Para todo lo que tiene que ver con seguridad, pon marca y modelo exactos: una silla de auto homologada i-Size (norma R129) o un monitor para bebé concreto, y no «una silla de auto» a secas. Indica también la fecha prevista de parto o la edad del bebé, así nadie regala un rompecabezas para dos años. Y deja hueco para una cosa puramente bonita, un peluche grande o un suéter de Sinterklaas para la foto del año.
Lo que sigue teniendo sentido a los cinco años
Una manta bordada con el nombre y la fecha de nacimiento se usa y después se guarda. Los libros ilustrados en neerlandés y en español, sobre todo los de Sinterklaas, van formando una biblioteca bilingüe que se vuelve a sacar cada noviembre. Son los regalos que siguen en casa cuando el saco de dormir ya se ha pasado a otra familia.
Puedes crear una lista de nacimiento en unos minutos, pegar el enlace de cada producto y compartirla con la familia antes de que empiecen a comprar por su cuenta.



