Regalos de Navidad para cada edad, de los peques a los abuelos
Regalos de Navidad por edades, de los dos años a los ochenta, con productos concretos y una forma de repartir la compra entre toda la familia.
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Con cinco edades distintas a la vez, la compra de Navidad se atasca. El juguete que vuelve loco a un niño de cinco años aburre a uno de doce, y la tarjeta de regalo que encanta a un adolescente le parece fría a una abuela. Si partes la lista por generaciones, la compra va más rápida y se acierta más.
Bebés y niños hasta los 5 años
A esta edad la caja gusta tanto como lo de dentro, así que el listón está bajo. Busca cosas que se puedan tocar, apilar y tirar.
- Libros de solapas y de texturas, y a partir de los tres, los de buscar y encontrar
- Un cubo grande de LEGO Duplo o piezas magnéticas tipo Connetix
- Un xilófono o unas maracas de madera
- Una cocinita (la Duktig de IKEA ronda los 100 euros y sobrevive a dos hermanos), un maletín de médico o un baúl de disfraces
- Crayones gruesos, marcadores lavables y un bloc de dibujo tamaño A3
Mira la edad de la caja. Si pone «no apto para menores de 36 meses», no es para el pequeño, por mucho que el mayor lo pida para él.
Niños de 6 a 12 años
Este grupo tiene gustos propios y muy concretos, y cambian cada tres meses. Escucha de qué hablan desde octubre: dinosaurios, un equipo de fútbol, un youtuber, Harry Potter.
- Un kit de ciencia de Clementoni o un microscopio de iniciación
- El balón, la raqueta o las espinilleras del deporte que practica de verdad
- Juegos de mesa como Virus, Dobble o Catan Junior
- Un kit de pulseras, un set de acuarelas o una maqueta para armar
- La saga que está leyendo, completa; el tomo uno ya lo tiene
- Una versión de iniciación de una afición adulta: una cámara instantánea o un libro de recetas para niños
Adolescentes
Los adolescentes saben exactamente lo que quieren, y eso los hace más fáciles de contentar de lo que parece. Pregúntales, y respeta la respuesta aunque te parezca un regalo aburrido.
- Unos audífonos inalámbricos, una funda de celular o una batería externa
- Una suscripción a algo suyo: Spotify, una caja de manga, Steam
- Una tarjeta de regalo de Zara, Bershka o la tienda que lleve puesta
- Algo para su habitación: una tira de luces LED, un póster enmarcado, una lámpara de lava
- Entradas para un concierto o para el parque de atracciones con un amigo
- Una versión buena de algo que ya usa: una crema facial decente o una mochila que no se rompa en marzo
La mayoría prefiere decirte lo que quiere a recibir algo que no acierta. No lo tomes como falta de entusiasmo.
Padres y otros adultos
Los adultos dicen que no necesitan nada y luego se compran una freidora de aire en enero. Funcionan los regalos que quitan una pequeña molestia diaria o que dan un pequeño lujo.
- Una suscripción de café de especialidad o una caja de vinos al mes
- Un enchufe o unas bombillas inteligentes para la sala
- Un cuchillo santoku bueno o una sartén de hierro fundido para quien cocina de verdad
- Un vale para un masaje o un lote de baño de una marca que no se compraría
- El último libro de su autor favorito, en tapa dura
- Un álbum de fotos impreso del último año o unos lentes de sol grabados
- Una cena en un restaurante al que no irían solos o una noche de hotel a una hora de casa
Abuelos y familiares mayores
Aquí importan la comodidad y el contacto con la familia. La novedad, poco. Piensa en cómo se mueven y en cómo les gusta enterarse de lo que hacen los nietos.
- Un marco de fotos digital (Aura o Nixplay) al que toda la familia envía fotos desde el celular
- Un suéter de lana, una bata gruesa o unas pantuflas con suela antideslizante
- Libros en letra grande, una suscripción a audiolibros o a su revista de siempre
- Semillas, macetas y una buena tijera de podar para quien tiene terraza
- Un libro de sudokus o un rompecabezas de 500 piezas para la mesa de la sala
- Una tablet con la videollamada ya configurada y los nietos en favoritos
- El recetario de la familia pasado a limpio, con las recetas de la abuela escritas por ella
Para muchos abuelos, una tarde con los nietos vale más que cualquier cosa envuelta. Un regalo que obligue a una visita (un rompecabezas para hacer juntos o una comida en su casa) dura más que el aparato.
Cuando tengas una idea por persona, anótalas en un sitio donde el resto de la familia las vea. Así nadie regala el mismo libro dos veces ni acaba en el centro comercial el 23 por la tarde. Puedes crear una lista de deseos de Navidad para cada miembro de la familia y compartirla con todos los que vayan a comprar este año.



