Qué pedir para estrenar un piso de 45 metros

Cuarenta y cinco metros, un armario y una cocina donde no caben dos personas. Cuando estrenas un piso así, cada regalo tiene que ganarse el sitio que ocupa. Sin lista, la fiesta de inauguración acaba con dos lámparas de pie, una vajilla de doce y un sillón que se queda en el pasillo hasta que alguien lo vende. Con lista, recibes lo que cabe.
Muebles que hacen dos cosas
Un puf con tapa sirve de asiento, de reposapiés y de baúl para las mantas. Las mesas nido se guardan una dentro de otra y salen cuando vienen cuatro amigos a cenar. Una consola estrecha detrás del sofá es escritorio por la mañana y barra de cena por la noche.
Un sofá cama de los que se abren bien, con colchón de más de diez centímetros, permite alojar a tu hermana un fin de semana sin renunciar a una habitación entera. Una mesa abatible de pared está plana casi todo el día y se despliega para comer o para trabajar. Son muebles de 80 € a 300 €, y encajan bien como regalo entre varios.
El orden se cuelga en la pared
Cuando el suelo se acaba, quedan las paredes. Repisas flotantes de Ikea, un organizador para la parte de atrás de la puerta del baño, un estante alto y estrecho en ese hueco de treinta centímetros junto a la ventana. Un especiero magnético convierte el costado del refrigerador en un armario más, y un zapatero colgante deja libre el fondo del armario.
El baño y la entrada también cuentan. Una cesta de ducha de acero, un toallero de escalera y un perchero de pared para los abrigos mantienen el suelo y el lavabo despejados. Cuestan entre 15 € y 40 €, y son el regalo fácil para el invitado que no sabe qué comprar.
Una cocina que quepa en dos armarios
Una olla multifunción tipo Instant Pot sustituye a la olla lenta, la arrocera y la olla de presión en un solo aparato. Los boles que se apilan, el colador plegable de silicona y los vasos medidores encajables ocupan un cuarto del espacio de sus versiones normales. Pide cuatro platos buenos en lugar de una vajilla de doce; en 45 metros nunca vas a sentar a doce.
Una barra magnética para los cuchillos libera un cajón entero. Un carrito estrecho con ruedas, de los que entran en el hueco entre el refrigerador y la barra de la cocina, da un metro de superficie para cortar y sitio para las botellas de aceite y vinagre.
Luz, espejos y cuatro cosas con personalidad
Una habitación pequeña bien iluminada parece más grande. Guirnaldas de luz cálida, una lámpara de mesa y una de pie funcionan en un alquiler porque no necesitan electricista. Un espejo grande frente a la ventana devuelve la luz al fondo de la sala y engaña al ojo unos metros.
En decoración, dos o tres plantas que aguanten el descuido, como un potos o una sansevieria, una lámina enmarcada, dos cojines y una manta. Nada que haya que taladrar ni que cueste llevarse cuando el contrato de alquiler termine dentro de un año.
Aparatos que ahorran espacio y pasos
Un Chromecast o un Fire TV Stick quita el decodificador y el reproductor de DVD del mueble de la tele. Un altavoz inteligente pequeño sustituye al equipo de música y pone el temporizador de la pasta.
Un robot aspirador vale la pena justo en un piso pequeño, donde las pelusas se ven a los dos días. Un purificador de aire compacto o un humidificador de sobremesa mejoran el aire de una habitación de doce metros sin robar protagonismo a lo demás. Los tres son regalos de 100 € a 250 € que se pagan bien entre dos o tres amigos.
Antes de mandar las invitaciones, crea una lista de regalos con las medidas y los enlaces de lo que cabe en tu piso, y compártela con todos los que vengan a la inauguración.





