Cómo preparar la lista de deseos de tu padre antes del 21 de junio

Cómo preparar la lista de deseos de tu padre antes del 21 de junio

El Día del Padre cae este año el 21 de junio, y quedan semanas suficientes para hacer algo mejor que la corbata comprada el sábado anterior. Con una lista de deseos hecha con tiempo, tu hermana y tú dejan de comprar lo mismo, los nietos pueden participar con sus ahorros y nadie tiene que adivinar qué talla de camisa usa tu padre. Si en tu casa se celebra en marzo, todo esto sirve igual, con más margen todavía.

Cómo conseguir que diga lo que quiere

Pregúntale a un padre qué quiere y te dirá que nada. Es la respuesta de casi todos, y después se compran una motosierra en noviembre. Las ideas salen mejor de pasada que en un interrogatorio, así que escucha lo que suelta sin que nadie le pregunte: el taladro que se le rompió el mes pasado, la caña de pescar que dice que va a cambiar desde hace dos veranos, la cafetera que se queja de que hace ruido. Esos comentarios son la lista.

Ayuda también plantearlo como un favor para los demás. "Tu hermana no para de preguntarme qué quieres, dime tres cosas y la dejo tranquila" funciona mucho mejor que la pregunta directa. Y si le abres la lista en el celular y le enseñas cómo pegar un enlace, hay bastantes posibilidades de que la llene él solo una noche viendo el fútbol.

Qué poner en la lista

Una lista que sirve tiene cosas de 15 € y cosas de 150 €, y de tipos distintos, para que cada uno de la familia encuentre algo a su medida:

  • Lo de su afición: un juego de brocas decente, una funda para la cámara, un cuchillo de cocina japonés, una lámpara frontal para las salidas a la montaña
  • Lo de descansar: café de un tostador de la ciudad, un atril de lectura para la cama, un cojín de masaje para la espalda
  • Lo que usa a diario y nunca renueva: la cartera con las esquinas gastadas, unas botas de trabajo, una funda de celular que no sea de hace cuatro años
  • Planes: entradas para un partido, una cena en el asador que le gusta, un vuelo en globo, un día de pesca con guía
  • Pequeños caprichos: un jamón de bellota, una crema de afeitar buena, una botella de vermut de la casa que le gusta

Los planes tienen una ventaja sobre todo lo demás: no ocupan sitio en un garaje que ya está lleno.

Repartir los regalos entre la familia

La lista evita, sobre todo, que dos hermanos aparezcan con el mismo libro. Compártela con todos los que suelen regalar, y que cada uno reserve lo que va a comprar. Tu padre no ve quién ha reservado qué, así que la sorpresa se mantiene.

Pon precios variados para que el nieto de nueve años pueda comprar el vermut con sus ahorros y los hijos adultos vayan por algo más grande. Y si hay un regalo caro, como una bicicleta eléctrica de 900 €, deja que varios aporten juntos en lugar de que uno cargue con todo. Es el tipo de regalo del que se habla años después; de la corbata no se acuerda nadie.

Que la lista siga viva después de junio

Las listas que funcionan se actualizan todo el año. Anímalo a añadir cosas cuando se le ocurran, en julio o en octubre, y la lista de junio siguiente ya estará hecha. Un padre que anota en marzo que quiere una manguera extensible te ahorra en junio una tarde entera de dar vueltas.

Los detalles importan. Marca, modelo, talla, color. Es lo que impide que una tía con buena intención compre la versión parecida pero equivocada. Cuando se pega el enlace del producto, el nombre, la foto y el precio aparecen solos, y una nota corta explicando por qué lo quiere ayuda a quien compra a elegir con criterio.

Puedes crear una lista de deseos para tu padre hoy mismo, compartirla con la familia y seguir añadiendo ideas de aquí al 21 de junio.