Qué llevar a la guardería desde el primer día

El primer día de guardería va mucho mejor cuando la mochila está preparada desde la noche anterior. Casi todas las escuelas infantiles piden más o menos lo mismo, pero los detalles (qué llevar, cómo marcarlo, cómo reponer lo que se gasta) desbordan hasta a los padres más ordenados. Esto es lo que tiene que estar en la lista.
Lo que va en la mochila cada día
Empieza por una mochila o bolsa resistente que las educadoras puedan revisar de un vistazo. Mete dos mudas completas en una bolsa con el nombre, con ropa según la temporada, porque entre comidas, escapes de pañal y charcos en el patio se cambian más de lo que parece.
Añade un objeto de apego para la siesta: un muñeco pequeño, un peluche de apego o la mantita de casa. Muchas guarderías permiten una cosa que huela a casa, y en las primeras semanas del período de adaptación se nota. Si tu hijo necesita medicación, llévala con las instrucciones por escrito y pregunta qué puede administrar el personal, porque en muchos centros solo dan medicamentos con receta y autorización firmada.
Lo necesario para las comidas
Si la guardería tiene comedor, con lo básico basta. Si tienes que llevar la comida de casa, la lista es esta:
- Vaso de aprendizaje o biberones con el nombre
- Baberos, mejor los de plástico con recogedor, para las comidas más sucias
- Cubiertos pequeños si tu hijo ya come solo
- Leche de fórmula o cualquier alimento especial por alergia o dieta
- Un recipiente con tapa que cierre bien si llevas comida preparada
Si das el pecho, habla antes del primer día con el personal sobre cómo dan el biberón y cómo guardan la leche, y ten leche extraída de sobra en los recipientes adecuados para el transporte, con la fecha escrita.
Lo que piden de higiene
Lleva un paquete grande de pañales y otro de toallitas si tu hijo aún no controla esfínteres; casi todas las escuelas infantiles los guardan allí y te avisan cuando quedan pocos. Aunque ya casi no use pañal, deja unos cuantos de tipo calzón para la siesta y los despistes.
Un gel hidroalcohólico pequeño, pañuelos de papel y la crema para las rozaduras completan lo básico. Si tu hijo tiene la piel atópica o alguna alergia, díselo directamente a las educadoras y déjales la crema o el tratamiento que necesita.
Añade crema solar en primavera y verano, y una capa extra de abrigo en invierno. La mayoría de las guarderías saca a los niños al patio todos los días, llueva o haga sol, así que esto no es opcional.
Cosas que hacen el día más fácil
Un peluche pequeño, una foto de la familia o su cuento favorito ayudan en un momento de llanto. Que sean cosas sencillas y aptas para la guardería: nada de valor y nada con piezas pequeñas que se pierdan o se puedan tragar.
Algunos centros piden a las familias material para las actividades del grupo, como crayones, cartulinas o pintura de dedos. Pregunta si es el caso en el tuyo para no llevarlo dos veces.
Etiquetas y orden
Marca todo con el nombre: biberones, calcetines, chupetes, todo. Lo que lleva nombre vuelve a casa; lo que no, acaba en la caja de objetos perdidos con otros diez calcetines idénticos. Las etiquetas termoadhesivas para ropa y las calcomanías aptas para lavavajillas aguantan mucho mejor que el marcador.
Ten una lista de control, en una nota del celular o en un papel pegado por dentro de la puerta del armario, para que nada se quede en casa con las prisas de las ocho de la mañana.
Arma un "cajón de la guardería" en casa con mudas, pañales y lo demás, para que reponer la mochila lleve dos minutos y no una búsqueda por todos los cajones de la casa.
Habla con la escuela antes del primer día
Cada guardería tiene sus normas sobre lo que hay que llevar y lo que ponen ellos. Una charla de diez minutos con la dirección antes de empezar te ahorra muchas dudas en las primeras semanas.
Puedes crear una lista de regalos para bebé con todo lo que hace falta para la guardería, compartirla con los abuelos y los tíos que quieran ayudar y usarla como lista de control para que nada se olvide.





