10 regalos para estrenar casa que se usan de verdad
12 de febrero de 2026

Un amigo se ha mudado y te ha invitado el sábado a ver el piso. Lo fácil es una botella de Rioja y una vela, y las dos habrán desaparecido antes de que cuelgue el primer cuadro. Estos son diez regalos que se quedan en la casa y se usan. Aparecen en muchas listas y se recuerdan mejor que cualquier vino.
Cosas que van a usar cada día
Un felpudo de coco grueso, de los que raspan de verdad, es el primer regalo de la lista. Se ve nada más entrar y dura años. Un colgador de llaves para la entrada evita el "¿dónde he dejado las llaves?" de cada mañana. Y un juego de paños de cocina buenos, en gris o en crudo, sorprende: nadie quiere gastarse 30 € en trapos cuando acaba de pagar una fianza, y sin embargo hacen falta desde el primer día.
El kit de herramientas es otro seguro, sobre todo para alguien que estrena su primera casa. Martillo, destornilladores, cinta métrica y nivel en una caja compacta, por unos 40 €. Si quieres subir el nivel, un taladro sin cable con un juego de brocas, y colgar estanterías deja de ser un drama.
Textiles y plantas
Una manta de sofá en un color neutro cae bien en cualquier salón, y unas fundas de cojín de lino permiten probar un estilo sin gastar mucho. Si aun así quieres regalar una vela, que sea grande y de un olor que guste a casi todo el mundo: higuera, ropa limpia, eucalipto. La de canela y naranja, para diciembre.
Una planta hace por un piso vacío lo que ningún otro regalo consigue. Una sansevieria o un potos aguantan semanas sin agua y sin luz, ideales para quien no ha tenido nunca una planta viva más de un mes. Un huerto de hierbas para el alféizar de la cocina también funciona. Regálala con la maceta puesta; nadie quiere ir al vivero el domingo solo por eso.
Para la cocina y para recibir gente
La cocina se convierte enseguida en el centro de la casa, así que es buen sitio para buscar ideas. Una tabla de cortar de madera de haya se usa a diario y mejora con los años. Combínala con un juego de táperes de cristal y les habrás resuelto de golpe media organización de la cocina.
Si les gusta tener gente en casa, una tabla de quesos con sus cuchillos, un sacacorchos de palanca decente o una fuente grande para servir. Un libro de fotografía sobre la ciudad a la que se han mudado hace de decoración y de conversación. Una olla de cocción lenta también merece un hueco si sabes que reciben a menudo y prefieren no pasarse la tarde en los fogones.
Regalos con nombre y apellido
Un felpudo con el apellido o con una frase de broma recibe a las visitas con una sonrisa. Un juego de marcos de fotos en tres tamaños les da una manera fácil de llenar las paredes con algo propio, que es lo que más tarda en llegar a una casa nueva.
Piensa en cómo viven. A alguien que trabaja doce horas le sirve más un mes de limpieza a domicilio o una caja de comida preparada que otro objeto decorativo. A quien hace bricolaje le hará más ilusión una lijadora o un buen juego de brocas que cualquier adorno.
Un sello con la dirección nueva o unas etiquetas de remitente parecen menores, pero las semanas después de una mudanza se pasan cambiando la dirección en todas partes. Con papel de cartas bonito, se convierte en un regalo completo.
Según lo que quieras gastar
Menos de 25 €: un té o un café de tostador, un jabón artesano, una suculenta en una maceta bonita. Entre 25 € y 75 €: un pequeño electrodoméstico, unas sábanas de percal, cestas de almacenaje que se puedan dejar a la vista. A partir de 75 €: un enchufe o una bombilla inteligente, una lámina enmarcada, una freidora de aire o una batidora de pie.
El regalo más caro rara vez es el que más gusta. Acertar pesa más que el precio.
Si no tienes claro qué le falta a alguien en su casa nueva, pídele que cree una lista de deseos antes de la fiesta. Así eliges algo que van a usar y ellos se libran de la cuarta vela que nadie pidió.
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