Cómo organizar un amigo secreto de Halloween

Halloween funciona muy bien como excusa para un amigo secreto. Da al grupo de la oficina, a la pandilla o a la familia una ocasión de regalarse algo con humor y un punto macabro, sin tener que esperar a diciembre, cuando todo el mundo ya va cargado de compras.
La fecha ayuda. A finales de octubre la gente tiene ganas de juntarse y todavía no está harta de villancicos. Convencer al grupo cuesta poco.
Organización
Empieza al menos dos semanas antes del intercambio. Cuando organices el amigo secreto, pon la entrega entre la noche del 31 y la primera semana de noviembre; así hay tiempo de comprar y la temática aún tiene sentido. El fin de semana de Todos los Santos (el 1 de noviembre cae en domingo este año) es un buen momento para juntar a la familia.
Fija un límite de gasto desde el primer día. Para Halloween, entre 15 y 25 € da para algo con gracia sin que nadie se queje; por encima de 30 € la broma empieza a pesar. Decide también el tono: terrorífico, gracioso o simplemente otoñal. Y elige el sitio. Una sala con la luz baja, telarañas de bazar y un par de calabazas talladas hacen casi todo el trabajo de ambientación.
Ideas de regalo que suelen acertar
Los regalos de Halloween funcionan mejor cuando divierten que cuando asustan. Con 20 € se llega a bastante:
- Una vela de calabaza y canela, una manta en tonos ocre o una taza con murciélagos para el chocolate caliente
- Una caja de bombones de temporada, galletas con forma de fantasma o un té con nombre inquietante
- Un escurridor con forma de calavera, un pisapapeles de cuervo o un gel de baño con olor a manzana asada
- Una película de terror clásica en Blu-ray, un rompecabezas de 1000 piezas con casa encantada o una novela de Shirley Jackson
- Un kit para tallar calabazas, material para una corona de otoño o un patrón de punto de cruz con esqueletos
Apuesta por lo simpático y tétrico, salvo que sepas que a tu grupo le gusta pasar miedo de verdad. La máscara hiperrealista de 45 € que aterroriza a la sobrina de tres años no vuelve a salir del armario.
Aquí el envoltorio cuenta más de lo normal
Envuelve en papel kraft con calabazas o en papel de colores de otoño. Escribe en la etiqueta una pista críptica sobre el contenido, o imprímela con una tipografía de película de terror.
Los regalos pequeños caben dentro de una calabaza vaciada. Los grandes se pueden envolver en telaraña falsa o meter en una bolsa de Halloween. Un pareado siniestro dentro de cada paquete, con alguna pista de lo que hay, añade misterio al momento de abrirlo.
Durante el intercambio, que cada uno adivine quién le ha regalado antes de abrir. Es un detalle pequeño y mantiene a todos atentos a cada revelación.
Lo que remata la fiesta
Pide que la gente venga disfrazada. Sube el ambiente y da buenas fotos. Sirve algo de comer y beber con temática, un ponche "brebaje de bruja" o un pastel "tierra de cementerio", y prepara una lista de música con clásicos de Halloween mezclados con canciones de otoño. Una actividad corta en grupo, como decorar calabazas o una ronda de preguntas sobre cine de terror, alarga la tarde más allá de los regalos. Los grupos que lo hacen un año suelen repetir al siguiente.
Cuando tengas el grupo, puedes organizar un amigo secreto en pocos minutos y tener el sorteo hecho antes de que llegue Halloween.





