Qué poner en una lista de deseos de Halloween

Qué poner en una lista de deseos de Halloween

Regalar por Halloween falla siempre por lo mismo: el disfraz necesita una pieza concreta y llega un conjunto entero de Amazon, la decoración depende del gusto de cada casa, y los dulces caducan antes de que llegue noviembre. Una lista de deseos quita casi toda la incertidumbre, y en Halloween la gente agradece que le digan qué comprar.

Decoración que aguanta más de un año

Un candelabro de estilo antiguo con velas LED, un espejo de marco negro recargado y un camino de mesa en negro y naranja visten la sala para Halloween sin convertirla en una atracción de feria. Cuesta entre 15 y 40 € por pieza en Zara Home o en tiendas de decoración y sirve para varios años. Si la casa va de lo contrario, de asustar al vecindario, pon piezas animadas: un esqueleto con sensor de movimiento, un proyector de sombras para la fachada o un fantasma que se activa con el sonido convierten un balcón en la parada obligatoria de la calle.

Lo pequeño también cuenta. Una bandeja de servir con murciélagos, paños de cocina de la temporada o un salero con forma de calavera siguen en uso cuando la decoración grande se vuelve a guardar.

Pon en la lista una sola pieza buena. Cinco guirnaldas de 3 € del bazar se rompen al guardarlas y al año siguiente toca comprarlas otra vez.

Piezas de disfraz, mejor que disfraces completos

Si en la lista pones piezas sueltas, luego se pueden combinar. Una peluca de buena calidad (de 25 € para arriba; las de 8 € pican y se enredan la primera noche), una paleta de maquillaje de efectos y un accesorio que llame la atención, como una guadaña o un sombrero de bruja de ala ancha, sirven para varios personajes en años distintos. Añade unos zapatos de disfraz cómodos, una capa con la que no se pase frío en la calle y pintura facial de la que se quita con agua y jabón.

Para quien prefiere hacerse el disfraz, los kits de costura, las pinturas para tela y la espuma EVA son un regalo en sí mismos: octubre entero de entretenimiento.

El disfraz completo en bolsa tiene un problema: sirve para una sola noche y la talla suele fallar. Solo vale la pena para niños pequeños, que el año que viene ya no caben en el de este.

Dulces y entretenimiento para todo el mes

Los bombones de temporada, las manzanas caramelizadas de pastelería y los tés con nombres como "Witch's Brew" o "Autumn Spice" se disfrutan durante todo octubre; la noche del 31 solo es el final. Y como Halloween empalma con Todos los Santos, algún dulce típico de esas fechas de una pastelería del barrio tiene su sitio en la lista.

Para las noches de sofá: una novela de Stephen King o de Shirley Jackson, un audiolibro de terror, un juego de mesa como Mysterium u Horrified, o la colección de películas de Halloween en Blu-ray. Aguantan mucho después de que la decoración vuelva a la caja.

Accesorios para familias que salen a pedir truco o trato

Con niños pequeños, lo práctico también es divertido: una bolsa de caramelos con luz LED, una pulsera luminosa en naranja y verde, o una lonchera de Halloween que luego va a la escuela hasta junio. Una botella de agua con calabazas o cinta reflectante para el disfraz se usan todo el año y cuestan menos de 15 €.

Las fundas para disfraces y las cajas para la decoración no emocionan a nadie, pero protegen lo que se compró este año para el siguiente.

Cómo armar la lista

Mezcla precios, desde los 5 € de una bolsa de dulces hasta los 80 € del proyector, para que cada uno regale según su bolsillo. Anota tallas, colores y estilos donde importen; "un sombrero de bruja" da para muchas discusiones. Pon lo práctico junto a lo puramente divertido, y añade alguna pieza gótica u otoñal que sirva todo el año, para que la lista no muera el 1 de noviembre.

Puedes crear una lista de deseos en pocos minutos y compartirla con quien vaya a regalarte algo este Halloween.