Qué añadir a la lista de deseos en pleno verano
Ideas para renovar la lista de deseos en julio y agosto: equipo de playa y camping, cosas para la terraza, cuidado solar, gadgets pequeños y planes.
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Julio y agosto traen sus propias ocasiones para regalar: una cena improvisada en la terraza, un cumpleaños que cae en plena ola de calor, un fin de semana de camping en la montaña para el que falta medio equipo. Es buen momento para actualizar la lista de deseos con cosas que se usen antes de que se acabe el verano, y para quitar de ella la bufanda que pusiste en enero.
Equipo para estar fuera
Un altavoz portátil resistente al agua se gana el sitio en los días de playa y en las cenas en el jardín, y una nevera portátil decente mantiene las bebidas frías durante una ruta larga o un pícnic en el lago. Una hamaca convierte cualquier par de árboles en un rincón de lectura. Para quien acampa, una linterna de cabeza compacta, una parrilla portátil o un kayak inflable abren la puerta a escapadas de fin de semana que de otro modo no pasarían de la idea.
Renovar la terraza y la sala
Una guirnalda de luces solares cambia la terraza cuando se hace de noche, y unos cojines y una manta de exterior dan ganas de quedarse sentado afuera hasta tarde. Las macetas de varios tamaños siempre vienen bien, para unas hierbas aromáticas o para una fila de geranios en la barandilla.
Dentro de casa, el verano pide accesorios más ligeros: unos cojines de lino en tonos claros, un difusor con aceite de eucalipto o de limón, una botella de agua bonita que anime a beber lo suficiente cuando el termómetro pasa de 35. Un juego de sábanas de percal fresco también entra en esta categoría, y se agradece cada noche de agosto.
Cuidado del sol y recuperación
Una crema solar buena y un after sun son de esos regalos prácticos que se gastan hasta el final. Una mascarilla facial refrescante, una hidratante ligera y un sombrero de ala ancha cubren estilo y protección a la vez.
Una esterilla de yoga para estirar por la mañana, una suscripción a una app de meditación o unas sales de baño para después de un día de playa ayudan a sobrevivir a un verano de bodas y visitas. Un vaso térmico mantiene frío el café con hielo o el batido durante toda una tarde fuera.
Mejoras tecnológicas pequeñas
Una batería externa y una funda impermeable para el celular resuelven dos de las molestias típicas del verano: quedarse sin batería a media tarde y tener el teléfono al borde de la piscina. Una cámara de acción o un estabilizador para el celular hacen que los vídeos del viaje se puedan ver sin marearse.
En casa, un ventilador con control remoto, un altavoz Bluetooth para la ducha o una botella que lleva la cuenta del agua que bebes son comodidades pequeñas que se notan a lo largo de la temporada.
Regalos que no vienen en caja
Entradas para un concierto de verano, un vale para un curso de cocina o el pase de un parque acuático dan algo que hacer juntos. Un álbum de fotos del último viaje conserva recuerdos que de otra forma se quedan enterrados en la galería del celular.
Una caja de suscripción de parrilla, de jardinería o de cervezas artesanales reparte el regalo a lo largo de varias semanas y alarga el cumpleaños hasta septiembre. Para quien ya lo tiene todo, esta suele ser la opción que mejor funciona.
Si estás preparando con tiempo un cumpleaños de este verano, o solo quieres tener una lista siempre a mano con lo que te gustaría recibir, puedes crear una lista de deseos, pegar los enlaces de lo que ya hayas visto y compartirla con quien te pregunte qué quieres.



