Qué cambiar en la lista de nacimiento cuando tu bebé empieza a andar
Cuando tu bebé empieza a andar, la lista de nacimiento cambia entera: barreras, torre de aprendizaje, cama baja y juguetes que plantean retos.
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El día que tu hijo se suelta del sofá y cruza la sala caminando, la lista de nacimiento que hiciste hace un año deja de servir. Biberones, chupetes y bodis de talla 62 ya no interesan a nadie. Lo que hace falta ahora es material para una casa donde alguien de 80 centímetros abre cajones, trepa a las sillas y tira de todo lo que cuelga.
Actualizar la lista ahora tiene sentido. Los abuelos siguen queriendo regalar y el primer cumpleaños está cerca. Mejor que reciban una lista clara que otro peluche gigante.
La seguridad va primero en la lista
Con un niño que anda, la casa cambia de categoría. Pon en la lista una barrera para la escalera (las de presión de BabyDan o Hauck cuestan entre 35 y 60 euros y no hay que taladrar), anclajes para la cómoda y la estantería, y protectores de esquina para la mesa baja. Los anclajes son el artículo menos vistoso de toda la lista y el que más vale la pena: una cómoda que se vuelca es uno de los accidentes domésticos más habituales con niños de esta edad.
Para los armarios de la cocina, pide cierres magnéticos. Los pestillos de plástico de toda la vida se rompen al segundo mes; los magnéticos se abren con un imán que guardas en el cajón, los adultos no se desesperan y los dedos pequeños no los sacan. Un pack de ocho ronda los 20 euros. Los tapones de enchufe y el cierre para el inodoro completan el lote; no son un regalo que emocione, pero se agradecen el primer día.
De los biberones a comer en la mesa
Aquí cambia todo el equipo. Un plato con divisiones de silicona que se pega a la mesa (Ezpz o similares, unos 25 euros) sobrevive a los manotazos mejor que cualquier plato de melamina. Añade un vaso con asas, cubiertos de mango corto y baberos de silicona con bolsillo, que se enjuagan bajo el grifo y no acaban en la lavadora cada noche.
Si tienes una silla alta clásica, piensa en cambiarla por un asiento elevador que se ata a una silla normal. El niño come en la mesa con todos y la silla alta deja de ocupar medio comedor. Una torre de aprendizaje es el regalo que más se pide en esta etapa y cuesta entre 60 y 120 euros; deja que tu hijo llegue a la altura de la barra de la cocina para "ayudar" mientras cocinas. Vale la pena si tienes espacio en la cocina, y no si vives en un apartamento donde la torre acabaría en el pasillo.
Juguetes que planteen un problema pequeño
Los juguetes de bebé estimulan los sentidos. Los de esta etapa tienen que hacer pensar. Bloques grandes, un encajable de formas, rompecabezas de dos o tres piezas con perilla. La caja básica de Lego Duplo es un clásico por algo: se usa hasta los cuatro años y aguanta a un segundo hijo.
Para el movimiento, una andadera de empuje de madera tipo Brio o Janod da confianza a quien todavía anda con las piernas abiertas, y un triciclo bajo o una moto sin pedales ayudan con el equilibrio un poco más adelante. Crayones gruesos, marcadores lavables y un rollo de papel grande cubren la parte creativa.
Lo que no vale la pena: los juguetes con pilas que hacen todo el trabajo. El niño aprieta un botón, suena una canción, y a los tres días está en un cajón.
Dormir en una cama de verdad
Entre los 18 meses y los 3 años la mayoría de los niños pasan de la cuna a una cama baja. Añade a la lista una barrera de cama, dos juegos de sábanas de la medida nueva y un saco de dormir de la talla siguiente si tu hijo todavía se destapa. La almohada puede esperar; pregunta al pediatra cuándo introducirla y no te fíes de lo que dice el envase.
Una luz de noche regulable ayuda cuando aparecen los primeros miedos a la oscuridad. Y si el sol de las seis de la mañana entra en la habitación, unas cortinas opacas te regalan una hora más de sueño a ti.
Ropa que aguante el parque
La ropa de esta edad se elige por lo que resiste. Pantalones con cintura elástica, zapatos con velcro y suéteres que se pongan sin pelea. Un impermeable y unas botas de agua abren las tardes de charco, y un gorro con protección solar sirve para el verano entero.
Cuando se acerque el momento de dejar el pañal, anota una bacinica y varios calzones de entrenamiento. Mejor que los regalen antes de que los necesites de urgencia.
Si tu lista de nacimiento sigue llena de artículos de recién nacido, es el momento de renovarla. Puedes crear una lista de nacimiento nueva para esta etapa y compartirla con la familia antes del primer cumpleaños.



