¿Por qué debería crear una lista de deseos?

¿Por qué debería crear una lista de deseos?

Casi todo el mundo tiene cosas que quiere hacer algún día: aprender a bucear, pintar la sala, hacer el Camino. Y casi siempre se quedan en la cabeza, sin fecha y sin plan. Escribirlas en una lista de deseos parece poca cosa, pero cambia bastante cómo las miras.

Hacer una lista de deseos está de moda desde hace unos años, y tiene sentido, porque sirve para planificar y ordenar lo que quieres hacer más adelante. Aquí tienes por qué vale la pena crear una lista de deseos y cómo sacarle partido.

Una lista de deseos te obliga a saber qué quieres

Mientras un deseo está solo en tu cabeza, puede ser vago. En cuanto lo escribes en tu lista de deseos, tienes que concretarlo. "Viajar más" se convierte en "una semana en Lisboa en primavera", y eso ya se puede planificar. Cada punto debería ser tan claro que sepas cuándo lo has cumplido. Crear la lista te hace pensar también en qué pasos hacen falta para llegar a cada uno.

Te ayuda a elegir por dónde empezar

No todos tus deseos pesan lo mismo. Algunos corren más prisa, otros pueden esperar años sin problema, y alguno que otro, visto por escrito, ya no te atrae tanto. Con todo reunido en la lista de deseos, es fácil ordenarlos y decidir cuáles van primero.

Pon arriba del todo las tres cosas que harías este año si pudieras, y deja el resto debajo sin orden. Una lista con cuarenta puntos al mismo nivel no te dice por dónde empezar.

Te mantiene centrado

Cuando lo tienes todo anotado en tu lista de deseos, cuesta menos no perder de vista lo que te importa a largo plazo. Un mes en que todo se tuerce, o en que el trabajo se come todas las tardes, basta con abrir la lista para acordarte de lo que querías. A veces eso es suficiente para reservar un sábado a algo tuyo.

Te da un empujón

Una lista de deseos clara hace que empezar sea más fácil, porque ya sabes cuál es el primer paso. Y tachar algo de la lista sienta bien, así que cada punto cumplido te anima a ir por el siguiente. Por eso conviene que haya también cosas pequeñas, que puedas cumplir en una semana.

Te enseña cuánto has avanzado

Con el tiempo, la lista de deseos también es un registro de lo que has hecho. Cada cosa marcada como hecha te recuerda lo que ya has logrado, y eso da ganas de seguir. Al repasar a final de año los puntos tachados, ves de un vistazo todo lo que has avanzado en doce meses, aunque en el día a día no lo parezca.

La lista de deseos sirve igual para los regalos: si alguien te pregunta qué quieres por tu cumpleaños, ya lo tienes escrito. Empieza tu lista de deseos esta noche con tres cosas, y añade el resto cuando se te ocurran.