Lista de nacimiento para un bebé que nace en verano
Qué pedir cuando el bebé llega en julio: tejidos que transpiran, gorro con ala, ventilador para la cuna, protector solar mineral y tomas con calor.
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Un 14 de julio puede haber 39 grados en la calle. Si el bebé nace ese día y en la lista de nacimiento había tres mantas de lana y un saco polar, todo es precioso y todo inútil hasta noviembre. Un bebé regula peor la temperatura que un adulto, y uno que nace en verano necesita otra lista.
Ropa que deje pasar el aire
Pon bodies y mamelucos de algodón orgánico, bambú o muselina. Son tejidos que dejan circular el aire y apartan el sudor de la piel. Manga corta para casi todos los días, sin mangas para los de 38 grados, y dos o tres piezas finas de manga larga para el aire acondicionado del centro comercial y las noches que refrescan en agosto.
Para salir, no puede faltar un gorro con ala ancha y cinta bajo la barbilla. Pon dos, porque siempre hay uno lleno de babas. Y calcetines finos de algodón, incluso en pleno calor, para que los pies no toquen el asiento del auto recalentado.
Bajar la temperatura sin ropa
Un ventilador pensado para bebés mueve el aire sin dar corriente directa. Busca uno con aspas cerradas y silencioso, porque va a funcionar de noche. Los de torre de 40 euros sirven perfectamente.
Las colchonetas refrescantes para el carrito, de gel o de malla transpirable, ayudan en una ola de calor. Comprueba que sean específicas para bebés y sigue las indicaciones del fabricante. En la cuna, no pongas nada encima del colchón.
Unas cortinas opacas en la habitación del bebé paran el sol de las tres de la tarde y mantienen el cuarto dos o tres grados más fresco para la siesta. Parece poco y se nota cada día.
Baño y piel
En verano se bañan más veces. Un jabón suave sin perfume limpia sin arrastrar la grasa natural de la piel, y el agua tibia refresca sin sobresaltar al bebé. Después, una crema hidratante con pocos ingredientes y sin fragancia repara la barrera de la piel, que el sudor y los baños extra debilitan.
El protector solar mineral para bebés entra a partir de los seis meses. Antes de eso, sombra y ropa. A partir de esa edad, uno de amplio espectro con factor 30 o más, y cuidado con las zonas que se olvidan: orejas, empeines y dorso de las manos.
Alimentar con calor
Quien da el pecho tiene que beber mucho, así que una botella de agua térmica de un litro merece estar en la lista tanto como cualquier cosa del bebé. Es de los regalos que más se usan y que menos gente se acuerda de poner en la lista.
Con biberón, hay que pensar en cómo mantener la leche a temperatura segura en la calle. Un portabiberones isotérmico y una bolsa con placas de frío evitan que se estropee, y conviene tener biberones de sobra, porque con calor los bebés hacen tomas más cortas y más frecuentes.
Cuando empieza la comida sólida, baberos con recogedor y cubiertos que se limpien con un trapo. Dedos pegajosos, calor y comidas en la terraza van juntos más de lo que parece.
Salir de casa
Un carrito ligero y bien ventilado, con capota grande y respaldo que se recline del todo, hace posibles las salidas de verano: el bebé duerme a la sombra mientras ustedes dan el paseo de las nueve de la noche.
Un ventilador de carrito, a pilas y con cuello flexible, sujeto a la manija o al lateral, pone el aire justo donde hace falta. Cuestan unos 15 euros y son el regalo pequeño perfecto para quien no sabe qué comprar.
Y una bolsa de pañales con un compartimento aislado. En verano hacen falta más mudas (los bebés sudan y se manchan más), agua para ti y sitio para el gel frío que lleves ese día.
Puedes crear tu lista de nacimiento con estas cosas de verano al principio y las mantas de lana al final, y compartirla con la familia antes de que alguien compre el segundo saco polar.



